Es una de las preguntas que más nos hacen: ¿con qué frecuencia debería hacerme un masaje? No hay una única respuesta, depende de tu objetivo. Aquí tienes una guía sencilla.
Para relajarte y mantenerte bien
Si buscas desconectar, reducir el estrés y cuidarte, lo habitual es una vez al mes. Es un buen ritmo de mantenimiento para el cuerpo y la mente.
Si tienes dolor o contracturas
Cuando hay tensión acumulada o dolor de espalda y cuello, al principio conviene una frecuencia mayor, cada una o dos semanas, hasta que la zona mejore. Luego se espacia.
Si haces deporte
Depende de tu carga de entrenamiento. Muchos deportistas combinan una sesión de descarga muscular cada una o dos semanas, y masajes puntuales antes o después de una competición.
Si buscas un objetivo estético
El drenaje linfático y el masaje anticelulítico dan su mejor resultado en programa, con varias sesiones seguidas, no de forma aislada.
Señales de que tu cuerpo pide un masaje
Rigidez al levantarte, dolor de cuello al final del día, piernas cansadas, o simplemente no recordar cuándo fue la última vez que te relajaste de verdad. Para hacerlo sostenible, en SIBIRIN (Valencia) tenemos bonos y abonos: sale más a cuenta que sesiones sueltas y te ayuda a mantener la constancia.